38 jóvenes dejan su hogar por hacer labor social

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El abrupto encuentro con las necesidades llamó a Gonzalo Peralta a servir. “Mientras jugábamos con chicos en La Tola (Quito), uno de ellos se desmayó. En el centro de salud nos dijeron que solo había tomado agua en dos días. Fue muy fuerte saber que no tenía para comer”. Este episodio motivó a este chileno a dejar trabajo, familia y pareja para convertirse en voluntario.

Él es uno de los 38 jóvenes que se unió al proyecto de Voluntariado Juvenil Misionero Familia Salesiana impulsado por la casa de retiros San Francisco Javier.

Los voluntarios, en su mayoría bachilleres recientes e incluso algunos menores de edad, estarán cua- tro días en convivencia y luego serán asignados a diferentes comunidades del Ecuador, de acuerdo a sus habilidades y resistencia. Para ellos, esto significa adaptarse a nuevas formas de vida e incluso, nuevos métodos de subsistencia durante el año que estarán lejos de sus casas.

Inspirados en la doctrina del fundador de la Congregación Salesiana, San Juan Bosco, la agrupación busca una renovación social. “Trasladado a nuestro época, estos muchachos vienen con vocación de servicio, un elemento que le falta a nuestra juventud”, afirmó el diácono Ángel Laso. El religioso concuerda con que la experiencia es difícil y algunos chicos desisten antes de terminar el programa, pero para la mayoría, añade optimista, la vida cambia.

Johanna Párraga es una de las jóvenes que aceptó este difícil reto. Confiesa que sus padres no estaban de acuerdo con su decisión y que no querían que participara. “Le pedí a la Virgencita de Macas que le abriera el corazón a mi mamá y finalmente lo hizo”.

Lo que para algunos pueda parecer un año perdido, sin acudir a la universidad o participar en actividades propias de la edad, para estos jóvenes significa la oportunidad de llevar alegría y servir a los demás. Así también mira la experiencia la esmeraldeña Nahomi Angulo, quien considera que “para mí el voluntariado es darle luz y alegría a los niños, adolescentes y mayores que nos acompañen”.

Cortesía: Diario Expreso

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